Los sacramentales

Hay que distinguir entre sacramentales y sacramentos. Las bendiciones, por ejemplo, son sacramentales. Para entender qué son estos.

Entender los sacramentales es un tema que se ha puesto de moda debido a la declaración Fiducia Suplicans, que ha llevado a tantas discusiones.

Explica la constitución Sacrosanctum Concilium del Concilio Vaticano II:

«La santa madre Iglesia instituyó, además, los sacramentales. Estos son signos sagrados creados según el modelo de los sacramentos, por medio de los cuales se expresan efectos, sobre todo de carácter espiritual, obtenidos por la intercesión de la Iglesia. Por ellos, los hombres se disponen a recibir el efecto principal de los sacramentos y se santifican las diversas circunstancias de la vida.»

Sacrosanctum Concilium: sobre la sagrada liturgia, en https://www.vatican.va/archive/hist_councils/ii_vatican_council/documents/vat-ii_const_19631204_sacrosanctum-concilium_sp.html

Ni los ritos sacramentales ni los sacramentos pueden ser modificados salvo en circunstancias muy especiales.

«1124 La fe de la Iglesia es anterior a la fe del fiel, el cual es invitado a adherirse a ella. Cuando la Iglesia celebra los sacramentos confiesa la fe recibida de los apóstoles, de ahí el antiguo adagio: Lex orandi, lex credendi (o: Legem credendi lex statuat supplicandi). «La ley de la oración determine la ley de la fe» (Indiculus, c. 8: DS 246), según Próspero de Aquitania, (siglo V). La ley de la oración es la ley de la fe. La Iglesia cree como ora. La liturgia es un elemento constitutivo de la Tradición santa y viva (cf. DV 8).

1125 Por eso ningún rito sacramental puede ser modificado o manipulado a voluntad del ministro o de la comunidad. Incluso la suprema autoridad de la Iglesia no puede cambiar la liturgia a su arbitrio, sino solamente en virtud del servicio de la fe y en el respeto religioso al misterio de la liturgia.»

Catecismo de la Iglesia Católica
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