Se es cristiano por la fe y por la vida como hijo de Dios

Religión y vida son inseparables. Un cristiano católico es quien vive fe acorde con el querer de Dios y atendiendo la vida en comunidad según la fe, lo que no puede ser sino un traducir en la práctica todo ello. Por eso es un error separar religión y vida, tanto personal como social o política. Es un todo. Lo primero es ser hijos de Dios.

Eso requiere conversión. No es cristiano católico quien se autodenomina de esa manera, sino quien vive acorde con la fe, proyectada desde el Credo, y mostrada en sus actuaciones diarias.

Explica el Catecismo la relación entre la vida sacramental y la vida propia:

«1692 El Símbolo de la fe profesa la grandeza de los dones de Dios al hombre por la obra de su creación, y más aún, por la redención y la santificación. Lo que confiesa la fe, los sacramentos lo comunican: por “los sacramentos que les han hecho renacer”, los cristianos han llegado a ser “hijos de Dios” (Jn 1:12; 1 Jn 3:1), “partícipes de la naturaleza divina” (2 P 1:4). Los cristianos, reconociendo en la fe su nueva dignidad, son llamados a llevar en adelante una “vida digna del Evangelio de Cristo” (Flp 1:27). Por los sacramentos y la oración reciben la gracia de Cristo y los dones de su Espíritu que les capacitan para ello.»

Iglesia católica. (2001). Catecismo de la Iglesia Católica (p. 365). Libreria Editrice Vaticana.

¿Cómo se llega a vivir como cristiano católico? Es impensable hacerlo por vía diferente a la conversión, ya que apuntamos a reunirnos en la presencia de Dios (o sea, aspiramos a ser parte de la Iglesia Triunfante).

Eso es la vida en el Espíritu, que no es sino la vocación de todo ser humano.

«1699 La vida en el Espíritu Santo realiza la vocación del hombre (…) Está hecha de caridad divina y solidaridad humana (…). Es concedida gratuitamente como una Salvación (…).»

Iglesia católica. (2001). Catecismo de la Iglesia Católica (p. 368). Libreria Editrice Vaticana.
Esta entrada fue publicada en Biblia, Espíritu Santo, Fe, Sacramentos, sociedad, Vida, Vida Política. Guarda el enlace permanente.